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El metro que Cuba podría tener

Sí, la Isla podría tener hoy un metro, como las ciudades más desarrolladas del mundo

Resulta difícil imaginarse un tren subterráneo recorriendo La Habana; sobre todo cuando recordamos el mal estado del transporte ferroviario en Cuba. Pero lo cierto es que la Isla podría tener hoy un metro, como las ciudades más desarrolladas del mundo.

La historia

La primera vez que se pensó en construirlo fue nada menos que en los años 20, con el establecimiento de la Compañía Ferrocarrilera del Norte y Sur de Cuba (Cuba North and South Rail Road Co.). Desafortunadamente, el proyecto no fructificó —entre otras cuestiones— por coincidir con el desarrollo del sistema de tranvías en la capital.

Primera proyección del metro de La Habana

Treinta años después, la revista Bohemia volvería a hablar de un metro en La Habana. Se comentó entonces que dos empresas francesas estaban interesadas en el proyecto. Una de ellas construiría un metro con tres líneas principales y tres anexas; mientras que la otra proponía un metro aéreo con estaciones suspendidas en el aire. Claro, esto solo quedó en las buenas intenciones.

Para la década del ochenta, resurge nuevamente la iniciativa. Se creó, incluso, un Grupo Ejecutivo del Metro de la Ciudad de La Habana y se realizaron cerca de 135 perforaciones que confirmaron la viabilidad del proyecto.

Portada de la revista Juventud Técnica en los años ochenta

Todo el sistema tendría cerca de 85 kilómetros de líneas de metro y transportaría hasta 40 mil personas por hora en un solo sentido. Su costo se estimaba en 20 millones de pesos por kilómetro.

Sin embargo, la mala fortuna tocó la puerta otra vez. El proyecto del metro de La Habana fue deteniendo su avance en la misma medida que las relaciones entre Cuba y la antigua U.R.S.S. iban menguando. Y es que coincidió con el derrumbe del campo socialista soviético, el cual hubiese impulsado buena parte de su financiamiento.

La realidad

A estas alturas, casi nadie recuerda los intentos de tener un metro en La Habana; qué decir de las generaciones más jóvenes que apenas pueden imaginar una guagua con menos de 12 personas por metro cuadrado.

Ya lo dijo Fernando Pérez Monteagudo, quien fuera director general del proyecto del metro de La Habana en la década del ochenta: “Una vez que una ciudad se decide a construir un metro, no para, porque nunca será capaz de eliminar el atraso ancestral que ha heredado en este campo”*… Y así las cosas.

*Citado en artículo de la revista OnCuba