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¿A dónde van a parar los aviones "muertos"?

¿Qué sucede cuando un avión cumple su vida útil? Una curiosa pregunta que compartimos con los lectores de Cubatel

Te has preguntado qué sucede con esos enormes medios de transporte que andan por los cielos todos los días. Pues los aviones también tienen fecha de caducidad y son jubilados.

De acuerdo con una publicación de BBC Mundo, al final los aviones terminan en deshuesaderos, donde se pueden convertir en la ‘sangre’ que da vida a todo un negocio de salvamento que usa las partes para reparar otros aviones.

Cada año entre 50 y 60 aviones llegan al aeropuerto de Cotswolds, Reino Unido tras realizar su último vuelo. Allí se encuentra uno de los cementerios más conocidos de Europa.

Una vez que llegan a esos lugares, las partes más valiosas (80% o 90%) suelen ser los motores. Por ejemplo, un motor del Boeing 777 de 20 años puede costar 3 millones de dólares.

Aunque  parece mucho, uno nuevo puede llegar a costar 30 millones, por lo que empresas buscan los usados para tenerlos de repuestos o usar sus partes para reparación.

Casi todo puede negociarse. Cabinas, puertas y asientos también son vendidos para decoración o algún otro fin. Entre los clientes que buscan este tipo de cosas están las escuelas de aviación, estudios de cine o fanáticos.

Desechos siguen creciendo¿Existen los cementerios de aviones?

Uno de los cementerios de aeronaves más grandes del mundo es el AMARG, ubicado en Arizona, Estados Unidos. Está lleno de aeronaves (unas 4400) usadas por el gobierno de ese país.

Pero los desechos crecen y se tornan vuelos prohibidos. De ahí que, tanto en Estados Unidos como en otros países se está empezando a pensar cuál es la mejor opción para los aviones que son retirados cada año.

Pese a que en promedio un avión comercial es usado por unos 18 años, los cambios de reglamentaciones en seguridad y ruido, el aumento de los fabricantes, entre otras cosas, han elevado la rotación de aviones.

Mundialmente entre 400 y 600 aviones comerciales se chatarrizan al año. Provocando desechos de alrededor de 30 000 toneladas de aluminio, 1800 de aleaciones, 1000 de fibra de carbón y 600 de otros materiales.