Saltar al contenido

Peligrosa sequía afectará el Caribe desde febrero 2020

10 diciembre, 2019

Investigadores del Caribbean Climate Outlook Forum alertan sequía en el Caribe a partir de febrero próximo

Investigadores del Caribbean Climate Outlook Forum alertan sequía en el Caribe a partir de febrero próximo

La escasez de agua se convertirá en una situación preocupante para el área del Caribe, a partir de febrero próximo, según advierte la organización regional Caribbean Climate Outlook Forum (Caricof), con sede en Barbados.

La información de Caricof difundida este lunes a través de un comunicado, sigue a una declaración del Instituto de Meteorología e Hidrología del Caribe (CIMH, en inglés) que subraya que la región comienza la nueva estación seca con una perspectiva de disminución de las precipitaciones en partes del área, que ya sufren condiciones de sequía desde hace meses.

En su previsión para el periodo de los próximos tres meses que termina en febrero, se subraya que la sequía a largo plazo se deja sentir ya en Barbados, Belice y las Islas Caimán, mientras que otros países podrían enfrentarse a ese problema en breve.

De acuerdo a las investigaciones, los períodos secos en la mitad oeste del Caribe, junto con la evolución de la sequía a corto plazo en las Bahamas, las Islas Caimán y el oeste de Cuba, pueden limitar la productividad de los cultivos y aumentar el potencial de incendios forestales.

Se describe que la sequía a largo plazo evoluciona en Barbados, el este y el centro-oeste de Belice, Islas Caimán, mientras que hay posibilidades de que se extienda a Aruba, Bonaire y Curazao, la mayor parte de Cuba, República Dominicana, Guadalupe, Haití, Trinidad, Santa Lucía, Dominica y San Vicente y las Granadinas.

Previsiones en cuenta

Y según la perspectiva para el período de marzo a mayo de 2020, las previsiones son que la segunda mitad de la temporada seca 2019-20 podría terminar con menos lluvia de lo habitual en la parte norte de la región.

No obstante, se alerta que en toda la región es probable que persistan focos de sequía severa o peor a largo plazo, y probablemente se acompañen de períodos secos frecuentes, lo que resulta en preocupaciones crecientes de disponibilidad de agua hacia fines de mayo, de una productividad de los cultivos potencialmente reducida y un aumento de los incendios forestales potencial.