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Ecuador es uno de los países que exigirá una prueba PCR antes de arribar a su territorio

. 18 mayo, 2020

Como medida por la Covid-19 los países, entre ellos Ecuador, empiezan a exigir a los pasajeros pruebas PCR 72 horas antes de viajar

Cada pasajero que vaya a viajar a Ecuador deberá hacerse una prueba PCR con vigencia de 72 horas antes de arribar a la nación andina.

Este es uno de los países que empiezan a poner sus condiciones para los viajeros, en medio de la emergencia sanitaria por la pandemia del Covid-19.

Una vez que los pasajeros hayan llegado a Ecuador, se les tomará una prueba rápida y si dan positivo se aplicarán pruebas más especializadas.

A ello se sumará el tradicional aislamiento preventivo obligatorio (APO) se mantiene, durante 7 días, o dependiendo del resultado de la prueba.

O sea, una persona, antes de viajar a Ecuador, deberá hacerse una prueba PCR en el exterior máximo 72 horas antes de abordar el vuelo.

Y al llegar al país, nuevamente la persona será analizada y estudiada por las autoridades del Ecuador y tendrá que hacer el APO.

Después de varias semanas de aislamiento social en la mayoría de los países de América Latina, algunos gobiernos planean levantar las restricciones.

Una de las más socorridas son la renovación de la economía, y el restaurar las libertades personales sin revivir la propagación del coronavirus.

Y Europa abrirá fronteras

Y no es solo en la región, países como Alemania invita a los países de la Unión Europea a coordinar la apertura de fronteras.

Los países convocados a debatir la medida son España, Italia, Austria, Grecia, Croacia, Portugal, Malta, Eslovenia, Chipire y Bulgaria.

En tanto, Italia reabrirá sus fronteras a los turistas de la Unión Europea el próximo 3 de junio.

A partir de esa fecha los italianos podrán viajar libremente por todo el país, sin ninguna restricción, salvo que haya un rebrote de la epidemia.

El gobierno italiano va a reabrir a partir del 3 de junio sus fronteras a los turistas de la Unión Europea.

Además, anulará el aislamiento obligatorio de 14 días para los visitantes extranjeros en la península.

La apertura de las fronteras italianas a los ciudadanos europeos no solo favorece el turismo, sino salva también las cosechas con el regreso de unos 150.000 jornaleros de Rumania, Polonia y Bulgaria.